Educar en valores va mucho más allá de los contenidos teóricos. Implica generar experiencias donde la empatía, el sentido de comunidad y el compromiso social cobren vida a través de acciones reales. Con ese propósito, los alumnos de I Medio del Colegio San Juan de las Condes protagonizaron una jornada de voluntariado orientada al aseo, mantención y ornato de las dependencias de la Parroquia San Patricio.
Un gesto de reciprocidad y gratitud comunitaria
La Parroquia San Patricio ha sido un espacio cercano y generoso con nuestra comunidad escolar, acogiendo con calidez y permanente disposición diversas actividades formativas e institucionales a lo largo del año.
Como muestra de sincero agradecimiento por este vínculo colaborativo, la generación de I Medio asumió el desafío de poner su energía y dedicación al servicio del templo y sus instalaciones comunitarias. Durante la jornada, los estudiantes:
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Realizaron labores integrales de limpieza, orden y embellecimiento en áreas comunes y salones parroquiales.
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Trabajaron en cuadrillas organizadas, ejercitando la coordinación, la disciplina y el trabajo en equipo.
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Reflexionaron sobre el valor del cuidado de los espacios que acogen y reúnen al barrio.
Liderazgo docente y el sello de la Cultura de Paz
La actividad contó con el acompañamiento directo de su profesor jefe, Helton Pino, del profesor del área de Cultura de Paz, Juan Zúñiga, y del tutor Eduardo Palacios, quienes guiaron el trabajo práctico y facilitaron espacios de diálogo antes y después de las tareas.
La presencia de estas áreas formativas no es casual: el voluntariado escolar es uno de los pilares más efectivos para interiorizar la cultura de paz. Al trabajar codo a codo en beneficio de un tercero sin esperar nada a cambio, los adolescentes experimentan la satisfacción de ser agentes activos de cambio dentro de su entorno comunal.
Valores que trascienden la sala de clases
Salir de la sala de clases para ensuciarse las manos por una causa noble enseña lecciones que perduran en el tiempo. La responsabilidad ciudadana, la sencillez y el agradecimiento genuino fortalecen la identidad de nuestros jóvenes en una etapa clave de su formación de cara a la enseñanza media.
Agradecemos a la Parroquia San Patricio por recibirnos con los brazos abiertos y a cada uno de nuestros alumnos de I Medio por representar fielmente el espíritu solidario de nuestra comunidad educativa.